

Información turística y práctica
REGION GRAND EST DE LA FRANCE – 1.743 Km

14 – Reims _ L'Épine _ Châlons-en-Champagne _ Saint-Amand-sur-Fion _ Bar-le-Duc-(AS) – 139 Km
49.2450, 4.0262 - Reims
48.9753, 4.4687 – L'Épine – Mont Hury - Parking silencioso gratuito.
Basílica de Notre-Dame de L'Épine *** – Esta basílica, inscrita como patrimonio mundial de la UNESCO, constituye un lugar de peregrinación desde la Edad Media. Esta magnífica basílica de estilo gótico flamígero (siglo XV), conserva, como elementos más destacados, un lectorium antiguo y un Entierro. En el exterior, un gran número de gárgolas adornan las fachadas del edificio.
48.9608, 4.3570 – Châlons-en-Champagne - Chaussée du port – Parking gratuito.
Châlons-en-Champagne *** - Châlons, Ciudad de Arte e Historia, cuenta con un rico patrimonio, tanto religioso como secular.
Entre sus visitas imprescindibles destacan la Catedral de Saint-Étienne y la Iglesia de Notre-Dame-en-Vaux, Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, que alberga uno de los carillones más grandes de Europa, con 56 campanas. Ambos edificios presentan excepcionales vidrieras (las del siglo XII se encuentran en el tesoro de la catedral).
Los visitantes también pueden admirar casas con entramado de madera y magníficos edificios públicos, como la Prefectura, antigua residencia de los intendentes de Champagne, la Puerta de la Santa Cruz y el mercado cubierto. En pleno centro de la ciudad, el parque Jards ofrece un entorno encantador, ideal para relajarse.
48.8119, 4.6020 – Saint-Amand-sur-Fion - Voie des Rhodes – Parking gratuito muy agradable. Panadería a 50 m.
Saint-Amand-sur-Fion ** - Saint-Amand-sur-Fion figura en la lista de los pueblos más bellos de Francia. Destaca su magnífica iglesia con un porche-galería con apariencia de claustro. Las casas con entramado de madera, el río, los lavaderos y los molinos incrementan el encanto a este lugar.
48.7742, 5.1742 – Bar-le-Duc - Rue Jean Bernard – Área campingcar-Park - 15.44 € / 24h ó 6€ / 5h
Bar-le-Duc ** - Bar-le-Duc, está bañada por el Ornai, río atravesado por siete puentes, y con el Canal paralelo de Marne-Rin, donde se practica el turismo fluvial.
Bar-le-Duc durante el Renacimiento, tuvo un período próspero en el que se levantaron numerosos edificios en la ciudad alta y la ciudad baja, germen de la ciudad en la época galo-romana.
La parte superior constituye un conjunto arquitectónico excepcional de los siglos XVI, XVII y XVIII, cuando los nobles llegaron para establecerse alrededor del castillo de los Duques de Bar. Muchos palacios de piedra rubia albergan jardines y hermosos patios interiores. El barrio es atravesado por la calle de los Duques de Bar, la "Calle mayor" de la ciudad alta.
La preciosa plaza de Saint-Pierre está repleta de hermosas casas renacentistas, incluyendo el palacio Florainville, actualmente Palacio de Justicia.
En la iglesia gótica de San Esteban (siglo XIV), declarada Monumento Histórico, se encuentra una estatua de Ligier Richier llamada "el transido" o "el despellejado", que representa a René de Chalon, Príncipe de Orange, como un esqueleto.
Y en Nuestra Señora, iglesia románica, hay un Cristo en la cruz del mismo Ligier Richier. La iglesia de San Antonio, del siglo XIV, en el barrio de Bourg, también figura como Monumento Histórico.
Tampoco hay que perderse la Torre del Reloj del siglo XII, situada en el extremo de la calle de los Duques de Bar y vestigio del antiguo palacio ducal; el colegio Gilles de Trèves, que tiene hermosas balaustradas de piedra y fue construido entre 1571 y 1574; y la calle del Burgo, una de las más elegantes de la ciudad.
La historia de la ciudad se recrea en el museo Barrois, en el antiguo castillo de los Duques. Este museo posee destacadas colecciones arqueológicas, pinturas francesas y flamencas y obras de la Edad Media y el Renacimiento.
Para tener una bonita vista de la ciudad baja, diríjase al mirador de Grangettes.
Bar-le-Duc también es el país de la grosella, la cual, despepitada con pluma de oca, con un método artesenal que da como resultado una suculenta mermelada apodada "le caviar de Bar". Una despepitadora experimentada tarda alrededor de una hora y media en limpiar un solo kilo de grosellas. Una principiante puede necesitar hasta 15 horas para la misma cantidad.