

OCCITANIA – 2.709 Km
Información turística y práctica

12 – Sauveterre-de-Rouergue _ Brousse-le-Chateau _ Ambialet _ Albi-(AS) – 111 Km
44.221195, 2.317492 – Sauveterre-de-Rouergue
43.9967, 2.6260 - Brousse-le-Chateau – Parking debajo de los árboles frente al ayuntamiento.
Brousse-le-Chateau - En la confluencia del Tarn y el Alrance, las torres de un castillo medieval dominan el pueblo de Brousse al que dio nombre. Un antiguo puente gótico cruza el Alrance para conducir a las calles empedradas y a la iglesia fortificada del siglo XV.
43.9475, 2.3784 – Ambialet - Aparcamiento asfaltado frente al café de la península y a orillas del Tarn. Para croissans y pan, encargue el día anterior en el café de la península. Pernocta sin problema.
Ambialet - Abrazado por el meandro del río y sus pintorescos paisajes, este encantador pueblo ofrece a sus visitantes una inmersión en la naturaleza; pura contemplación.
Office de tourisme - Rue du Prieuré
Ambialet espera ser descubierta, no solo a través de sus monumentos, sino también mediante sus rutas de senderismo que atraviesan campos, prados y discurren junto al río. En el istmo, la iglesia de Saint-Gilles, una joya arquitectónica, le da la bienvenida con sus fascinantes exposiciones. No se pierda una visita a la capilla de Notre-Dame de l'Auder y su singular árbol, siguiendo el Vía Crucis.
Explorar los senderos de Ambialet también implica admirar las vistas desde las ruinas del castillo de Trencavel. Con vistas al río Tarn, ofrece una hermosa panorámica de sus meandros y los valles circundantes. ¿Y por qué no culminar la exploración con una visita a la galería L'Art de Rien ? Ubicada en la parte alta de la ciudad, esta galería exhibe obras de artistas locales durante los meses de julio y agosto.
Ambialet se distingue por su excepcional meandro, reconocido como el istmo más pronunciado de Europa. Este fenómeno geográfico ofrece paisajes espectaculares. Disfrute de panoramas impresionantes, paseos a lo largo de las orillas del Tarn y golondrinas que sobrevuelan el agua. Ambialet promete un ambiente acogedor y una belleza auténtica, una verdadera invitación a desconectar.
No te lo pierdas:
- La iglesia de Saint-Gilles, por sus cautivadoras exposiciones;
- La capilla del priorato de Notre-Dame de l'Auder, testimonio del arte románico primitivo;
- El mirador de las ruinas del castillo de Trencavel ofrece una vista despejada del Tarn;
- La central hidroeléctrica y su presa, un testimonio de la innovación moderna;
- La galería El Arte de la Nada, para una visita repleta de descubrimientos artísticos;
- La ruta patrimonial de Ambialet, para una exploración inmersiva;
- La ruta de senderismo de Cabannes, ideal para disfrutar de vistas panorámicas;
- La iglesia de La Condomine, una joya por descubrir durante tu paseo.
43.933078, 2.136381 – Albi - Chemin de Pratgraussals, 13 – Área de servicio gratuita incluido servicios sin límite de días.
Albi *** - Desde la fantástica silueta de su catedral-fortaleza de ladrillo, Albi se extiende a ambos lados del Tarn. Su acogedor centro antiguo tiene tortuosas calles con antiguas casas que invitan a dar un paseo.
Desde el Pont Vieux puede observar el río, las gabarras amarradas a la orilla y el majestuoso puente 22 de Agosto de 1944, como no, de ladrillo de Albí.

1 - Jardines del Palacio de la Berbie - Un magnífico jardín de estilo francés se extiende al pie de los cimientos fortificados del Palacio de la Berbie. Un camino de ronda bajo la sombra de una parra, permite no perder detalle.
2 - Palacio de la Berbie ** - Durand de Beaucaire inició la construcción del palacio en 1254 o 1265. Bernard de Castanet lo convirtió en una fortaleza provista de un recio torreón que se aprecia desde el río. Poco a poco, la fortaleza se fue dulcificando (el adarve, por ejemplo, es hoy un frondoso paseo de lo más agradable) hasta convertirse en un auténtico palacio, que desde 1922 alberga el Museo Toulouse-Lautrec.
3 - Catedral de Santa Cecilia *** - A esta auténtica fortaleza de ladrillo se accede por un primoroso pórtico-baldaquino de estilo flamígero. La magia opera de inmediato: el presbiterio está cerrado por un jubé, que demuestra el virtuosismo alcanzado por los talladores de piedra. El fresco del Juicio Final, coronado con un órgano monumental, es una obra maestra de la pintura del siglo XV. La amplia bóveda, realizada por artistas boloñeses (siglo XVI), marca la influencia de la pintura quattrocentesca.
4 - Iglesia de St-Salvi * - En el siglo XI se empezó a construir una iglesia y un claustro románicos. Las obras fueron interrumpidas por la cruzada contra los albigenses y cuando, ya en el siglo XIII, estas fueron retomadas se optó por el nuevo estilo gótico. Fíjese en la torre románica de piedra con bandas lombardas, con un cuerpo superior gótico (siglo XII) y un remate de ladrillo del siglo XV. En el claustro, reconstruido en el siglo XIII por Vidal de Malvesi, destacan en particular los bonitos capiteles historiados.
5 - Farmacia de los Penitentes (Maison Enjalbert) * - Rue Des Pénitents, 21 - Con el relleno de ladrillos entrecruzados y su entramado de madera, este edificio del siglo XVI es típico del estilo albigense. La decoración de la fachada (frontones, mascarones y perlas) es característica del Renacimiento.
6 - Hotel Reynès - Esta casa-palacio renacentista de ladrillo y piedra pertenecía a una pudiente familia de mercaderes de pastel. El patio presenta dos galerías superpuestas adosadas a una torre rinconera del siglo XIV. Fíjese en los bustos de Francisco I y su segunda esposa, Leonor de Austria, así como en las figuras femeninas de los ajimeces de las ventanas.
7 - Rue Toulouse Lautrec - El Hotel Decazes (n° 8) marca el paso del renacimiento al estilo neoclásico, con la admirable escalera de piedra. El Hotel Lapérouse y el Hotel du Bosc (n° 8), donde nació Toulouse-Lautrec, al lado donde estaban las murallas del siglo XIV de las que quedan dos torres y una sección del adarve.
8 - Hôtel Séré de Rivières – Rue St-Clair - Este hôtel (casa-palacio) (siglos XV-XVIII) pertenecía a una familia de mercaderes de pastel ennoblecida en el siglo XVIII. Su más ilustre representante fue el general Raymond Séré de Rivières (1815-1895), artífice de la red de plazas fortificadas que defendían las nuevas fronteras de Francia después de 1870.
9 - Casa de entramado y ladrillo - Rue de la Croix-Blanche, 1 - Restaurada siguiendo los planos de una casa medieval, esta casa acoge exposiciones de artesanía y documentos relacionados con la ciudad.