

Información práctica y turística
CAMINO CATALÁN A SANTIAGO DE COMPOSTELA – 1.347,75 Km

Etapa 35 – Nájera – Sto. Domingo de la Calzada – 21,44 Km
Punto de reunión con los peregrinos 42.4394, -2.9441
Itinerario: https://maps.app.goo.gl/2HCDQq4LWkFYLBKy9 – 22,6 Km
42.4376, -2.9506 - Santo Domingo de la Calzada – Camino de Lechares, 90 - Parking del ambulatorio médico. Dejan pernoctar.
Santo Domingo de la Calzada ** - Otra de las localidades bonitas de La Rioja, impulsada por ser etapa del Camino de Santiago.
Podremos ver sus murallas, sus casas blasonadas, conventos e iglesias de varios estilos arquitectónicos.
La pintoresca Plaza del Santo; el Antiguo Hospital de Peregrinos del siglo XII; la Catedral del siglo XIII al XVII y el Convento de San Francisco, son los puntos de mayor interés para el viajero.

Catedral de Santo Domingo de la Calzada * - Lo más importante que ver es su catedral. En La Rioja hay 3 catedrales: aparte de esta, está la Con-catedral de Calahorra y la con-catedral de Santa María de la Redonda en Logroño.
Es un edificio de estilo gótico, exceptuando la girola y la capilla mayor que son románicas. En su interior alberga la tumba de Santo Domingo en el crucero derecho; un retablo de Damián Forment y varias capillas de gran belleza.
Pero la parte más interesante del edificio es sin lugar a dudas el presbiterio: pilares tallados, capiteles con los símbolos de los cuatro evangelistas rodeados por ángeles que portan los elementos de la Pasión de Cristo. Tiene tres naves, siendo la central más alta que las laterales, y las corta un crucero con una girola. A comienzos del siglo XII se remodeló el templo para convertirlo en una iglesia-fortaleza, la única que encontramos en toda La Rioja. Entrar cuesta 5 € y su horario es de 10:00 a 19:00.
En el interior de la catedral, viven el gallo y la gallina del milagro, en un gallinero gótico real.
Aquí te cuento la historia del milagro: La Leyenda del Peregrino Inocente.
Todo comienza en el siglo XIV. Una familia de peregrinos alemanes —un matrimonio y su hijo de 18 años llamado Hugonell— caminaba hacia Santiago de Compostela. Al llegar a Santo Domingo de la Calzada, se alojaron en una posada.
La hija del posadero se enamoró de Hugonell, pero él, la rechazó. Despechada, ella escondió una copa de plata en el equipaje del joven para acusarlo de robo.
A la mañana siguiente, las autoridades encontraron la copa en el saco de Hugonell. Siguiendo las leyes de la época, fue condenado a la horca. Sus padres, desolados, rezaron al Apóstol Santiago y continuaron su camino.
Al regresar de Santiago semanas después, los padres pasaron por el lugar de la ejecución y escucharon la voz de su hijo. Hugonell estaba vivo, sostenido por los pies por Santo Domingo para que no muriera.
Los padres corrieron a contarle el prodigio al corregidor (el juez local), quien en ese momento estaba sentado a la mesa preparándose para cenar un plato de aves. Al escuchar el relato de los padres, el corregidor se burló diciendo:
"¡Vuestro hijo está tan vivo como este gallo y esta gallina que me voy a comer!"
En ese preciso instante, las aves recuperaron sus plumas, saltaron del plato y se pusieron a cantar, confirmando así la inocencia del joven y la intervención divina.
Para conmemorar este suceso, la Catedral de Santo Domingo de la Calzada mantiene un gallinero permanente desde hace siglos. Siempre hay un gallo y una gallina vivos (blancos) que se cambian periódicamente.
El dicho popular: De este milagro nace el famoso refrán: "Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada".
Antiguamente, los peregrinos intentaban conseguir una pluma de estas aves como amuleto de buena suerte para el resto del camino.
